- Ello, ante un repunte de migrantes centroamericanos en la frontera entre los dos países.
La exembajadora de Estados Unidos en México, Roberta Jacobson, encabezará una delegación estadounidense de alto nivel en México en medio de un repunte de migrantes centroamericanos en la frontera entre los dos países, en lo que fue calificado por la presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, como una “crisis humanitaria”.
Jacobson, coordinadora de la administración Biden para la frontera sur, se reunirá con el canciller mexicano Marcel Ebrard en la Cancillería y será acompañada del director del hemisferio occidental del Consejo Nacional de Seguridad (NSC), Juan S. González, y del nuevo enviado presidencial para el Triángulo del Norte, Ricardo Zúñiga.
González irá a Guatemala para reunirse con funcionarios de ese país y representantes de la sociedad civil y de organizaciones no gubernamentales para discutir las causas estructurales que generan la migración indocumentada desde Centroamérica hacia Estados Unidos, según indicó el NSC.
“Necesitamos trabajar en asociación con estos países para encarar las causas de raíz (de la migración) y llevar clara y sistemáticamente el mensaje de que no es el momento para viajar”, señaló la portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki.
Aunque las aprehensiones en la frontera sur se encaminan a un récord en los últimos 20 años y unos 4 mil 900 menores de edad no acompañados se encuentran bajo custodia federal, incluidos unos 800 que han estado recluidos más de las 72 horas que marca la ley durmiendo en colchonetas, la administración Biden rechazó que se trate de una crisis migratoria.
“Que haya niños que se presenten en nuestras fronteras que están huyendo de la violencia, que están huyendo de la persecución, que están huyendo de situaciones terribles no es una crisis. Sentimos que es nuestra responsabilidad lidiar humanitariamente con esta circunstancia y asegurarnos que sean tratados y colocados en situaciones que sean seguras”, insistió Psaki.
Jacobson, quien fue embajadora en México de junio de 2016 a mayo de 2018, reconoció el 10 de marzo que el cambio de gobierno en Estados Unidos pudo haber alentado un repunte de la llegada de migrantes.
“No sé si lo llamaría una coincidencia, pero sí creo que la idea de que habría una política humanitaria puede haber empujado a las personas a tomar esa decisión”, reconoció.
Desde el cambio de gobierno el 20 de enero, el Departamento de Estado ha pagado por la diseminación de más de 17 mil spots en 33 estaciones radiales de Guatemala, El Salvador, Honduras y Brasil, con un alcance de más de 33 millones de personas. También puso en marcha un proyecto con Facebook e Instagram para enviar mensajes a personas que cumplen con el perfil de migrantes potenciales. La administración estima que sus mensajes han llegado a más de 26 millones de personas en la región.
Sin embargo, las cifras crecientes de migrantes sugieren que las campañas publicitarias del nuevo gobierno estadounidense y el mensaje de “no viajar ahora, sino hasta que se establezcan procedimientos legales para una migración ordenada”, aún no tienen el efecto deseado.
El total de aprehensiones en febrero, el primer mes completo de la administración Biden, ascendió a casi 100 mil migrantes, un aumento significativo con relación a los 16 mil de abril de 2020, cuando los dos países decidieron cerrar la frontera sur a raíz de la pandemia, según un análisis del Centro Pew.
Aunque Estados Unidos ha vacunado a alrededor de una cuarta parte de su población, la Casa Blanca dejó en claro que por el momento no existe ningún anuncio sobre la posibilidad de reabrir la frontera entre los dos países.
Con información de: El Financiero
