- Algunos gobernadores se roban o jinetean la lana del magisterio.
- Silvano Aureoles, de Michoacán, propone regresar al Ejecutivo federal el control de los servicios educativos.
- AMLO no descarta que su gobierno atraiga la nómina de los maestros.
El año que termina nos quedamos con una noticia poco clara que se registró en el sector educativo, pero que tal vez sea la solución a tanto conflicto en el magisterio. Algunos gobernadores manifestaron su intensión de dejar que sea el poder ejecutivo federal quien brinde los servicios educativos, ello en el marco del debate que en la cámara de diputados federal se dio en torno a la aprobación del Presupuesto de Egresos de la Federación para el ejercicio fiscal 2019.
Los mandatarios estatales, según se supo, se reunieron en el seno de la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago) y ahí no solo se quejaron y externaron sus preocupaciones por los recortes presupuestales que sus entidades sufrieron en algunos rubros o bolsas que eran manejados por las administraciones locales, sino que pidieron al Ejecutivo federal sea éste quien pague la nómina del magisterio y no los gobiernos estatales.
Quiénes fueron los mandatarios que pidieron al Ejecutivo Federal hacerse cargo de la educación en sus estados, no lo sabemos, lo que si se supo es que el de Michoacán, Silvano Aureoles Conejo, ya había hecho público una propuesta igual. Días antes de la reunión con la Conago, habría señalado que las arcas locales no contaban con los recursos suficientes para pagar la nómina de maestros el resto del año y planteó que mejor el gobierno federal tome el control de la Educación en Michoacán.
Ese posicionamiento “es un chantaje”, le dijeron maestros e investigadores al mandatario en el contexto de otra noticia que adelantaba que en el PEF 2019 se eliminaría el ramo 23, que como la mayoría sabe era un recurso que se prestaba al majeo discrecional y al pago de “moches” por la gestoría de obras estatales, y añadieron que esa declaración en nada ayudaba a solucionar la problemática de los rezagos formativos en la entidad e incluso se mostraron extrañados por el planteamiento por lo que solicitaron una auditoría “para saber qué pasó con los recursos públicos que debieron haberse destinado al pago de prestaciones y salarios".
Cabe señalar que en la mayoría de las entidades la nómina para el magisterio está controlada por la Federación, sin embargo hay algunas entidades donde aun interviene el gobierno local para realizar esos pagos, como es el caso de Michoacán, donde tiene presencia la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).
También hay que decirlo, la falta de pagos de pensiones, aguinaldos y otras prestaciones de fin de año no fue un problema exclusivo de los maestros de Michoacán, ya que la misma demanda se presentó con movilizaciones, cierre de carreteras, paros y cierre de escuelas, en Tabasco, Hidalgo, Guerrero, Tlaxcala, Baja California, Chiapas y otras entidades, pero quien puso el tema en el radar de la opinión pública fue el mandatario michoacano al proponer que sea el Ejecutivo federal quien deba pagar la nómina de todos los maestros y por lo que se ve otros solo se adhirieron como una oportunidad para hacerse a un lado en lo que respecta a atender los servicios de educación básica y normal, porque –argumentan- no tienen condiciones financieras viables para afrontar esa demanda.
Ante esa falta de interés por la atención de los servicios educativos, el titular del Ejecutivo federal, Andrés Manuel López Obrador, no descartó que su administración atraiga de los gobiernos de los estados el pago de la nómina magisterial. "Acerca del regreso de los servicios educativos, no lo descartamos, porque si se federalizan los servicios educativos puede resultar mejor”, dijo en una de sus conferencias de prensa mañaneras.
El asunto no es menor, si regresar los servicios de educación básica y normal significa que eso permitirá la normalización de estos en lo administrativo, si eso permitirá la apertura de cientos de salones de clase, o si eso comprometerá más a los docentes con su labor d enseñar y con calidad, pues el gobierno federal debería tomarle la palabra a Silvano y a los otros gobernadores que están en esa sintonía, total, varios de ellos no se caracterizan precisamente por tener un expediente de eficiencia y transparencia a la hora de rendir cuentas en los manejos de los dineros del magisterio y por el contario tampoco hay que olvidar que en su momento muchos gobiernos estatales fueron acusados de robarse la nómina o de jinetear los dineros de los maestros, eso sin contar que la rumorología los acusa de quedarse con las retenciones del ISR, luego entonces deberían tomarle la palabra a administraciones estatales que en este caso poco ayudan o aportan a la educación, y hasta ahí porque como veo doy.
